Si cada vez hay más personas con créditos sin cancelar engrosando las listas del paro, con toda seguridad es un mal augurio para las entidades financieras, el riesgo de impago es mayor.
En julio, los pronósticos se cumplieron a mayor riesgo mayor porcentaje de créditos dudosos. La situación actual ha disparado el volumen de créditos tóxicos, aquellos que encadenan más de tres cuotas impagadas.

Los datos en este apartado correspondientes a julio sitúan la morosidad del sistema financiero en el 5,47%, un pequeño incremento respecto a junio.
El volumen total contabilizado de créditos dudosos en julio alcanza los 100.475 millones de euros, una subida intermensual de 1.569 millones y de 12.481 millones interanual.
Mientras, los créditos concedidos por el sistema sumaron 1,836 billones de euros, -0,75% que en junio.
Si no tenemos en cuenta los créditos morosos de los establecimientos financieros de crédito, la mora del conjunto alcanzaría el 5,36%, +0,13% intermensual.
Datos morosidad por entidades
Los créditos dudosos de las cajas suman 48.022 millones, equivalente a un porcentaje del 5,52, para una cartera crediticia de 870.567 millones de euros.
En los bancos, el volumen de dudosidad se ha instalado en 43.482 millones, con una tasa de morosidad de 5,37%, para una cartera de crédito de 809.592 millones.
Por su parte, las cooperativas tenían un volumen que alcanzaba los 4.101 millones y una mora del 4,22%, para una cartera crediticia de 97,095 millones.
Y por último, los establecimientos financieros mantuvieron su morosidad en 10,13%, para una cartera de 41.756 millones.
Estos reveses en el sector les ha llevado a incrementar el colchón de provisiones hasta 60.830 millones, +2.258 millones respecto a junio.
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El endurecimiento del crédito convencional está poniendo en un aprieto a los usuarios. Las empresas de capital privado son un balón de oxigeno para los consumidores que les hayan denegado financiación.
Pasada la época de vino y rosas de la economía española se unió el descalabro del crédito, lo que supuso para muchos más gastos. Esta situación a motivado que los usuarios busquen alternativas de liquidez, no estamos hablando de los créditos rápidos, una de ellas pasa por empeñar joyas familiares a cambio de dinero fresco.
Siempre en un segundo plano y ajenas al comportamiento de las entidades financieras desde que comenzó la crisis, los montes de piedad han apostado siempre por los créditos con garantía prendaria. Después de varios años de incertidumbre, los montes recuperan estabilidad gracias al oro y a la crisis de liquidez.